"La violaban mientras estaba pariendo": el infierno de las mujeres de América Latina traficadas en Londres

By ObservaLaTrata, 9 April, 2018

Me mira a los ojos y me dice: "Lo que vi ese día es una de las cosas más perturbadoras que he visto en toda mi vida".

Eran las 11:00 de la ma√Īana cuando Yenny atendi√≥ el tel√©fono.

"El policía me dijo que habían encontrado a una mujer en una casa y que tenía heridas muy graves, que estaba muy maltratada".

El agente se√Īal√≥ que era una persona que "estaba metida en la prostituci√≥n".

"Est√° muy alterada, est√° gritando", se√Īal√≥ el funcionario. "Habla un idioma que no entendemos, quiz√°s es portugu√©s. ¬ŅPueden venir por favor?".

Yenny, que trabajaba en una organizaci√≥n no gubernamental que apoya a mujeres latinoamericanas en Reino Unido, le pidi√≥ a una compa√Īera de habla portuguesa que fuera con ella.

Cuando se acercaron a la mujer en la estaci√≥n de polic√≠a, su compa√Īera le dijo: "N√£o se preocupe, estamos aqui para te ajudar. N√£o tenha medo".

La mujer, muy angustiada, dijo algo en espa√Īol.

"De inmediato le dije: Tranquila, tranquila. Te vamos a ayudar. No tengas miedo", cuenta Yenny.

Doble trata

Yenny Aude es ahora la directora de LAWA (Latin American Womens Aid), la organizaci√≥n a la que la polic√≠a llam√≥ hace cinco a√Īos para pedir ayuda con ese caso.

Manos
Las víctimas de esclavitud sexual caen en manos de tratantes que les quitan sus pasaportes y les bloquean cualquier contacto con sus familias.

"Las fotos que vi de cómo la hallaron eran absolutamente perturbadoras", me cuenta.

"Cuando llegó la policía, la encontraron colgada: así era como la violaban y así fue como abortó. Estaba siendo violada mientras estaba pariendo. Estaba desangrada".

La mujer hab√≠a salido de Colombia rumbo a Espa√Īa con la intenci√≥n de trabajar. Pero fue enga√Īada y cuando lleg√≥, le quitaron sus documentos y la forzaron a prostituirse por "unos a√Īos".

"Cuando habl√© con ella la primera vez, le pregunt√© si sab√≠a d√≥nde estaba y me dijo: ¬ŅEn Espa√Īa?. En ese momento no recordaba c√≥mo la hab√≠an trasladado a Londres".

La mujer fue llevada al refugio que LAWA tiene para latinoamericanas que son v√≠ctimas de violencia de g√©nero en Inglaterra. Es el √ļnico de su tipo en Europa.

Tortura

Pasaron meses de terapias psicol√≥gicas y de mucho apoyo emocional para que esa joven de 26 a√Īos contara su historia.

Ciudad
Expertos y testimonios de sobrevivientes se√Īalan que los traficantes rentan casas por periodos cortos de tiempo para evitar que la polic√≠a les hagan seguimiento.

"Una cosa es forzarte a hacer trabajo sexual y otra cosa es la tortura. Ella había sido torturada", me dice Aude.

La mujer dijo que fue llevada a varias casas pero que no sabía dónde estaban porque nunca la dejaban salir. Siempre la trasladaban en automóvil.

"Recordaba que en la √ļltima casa en la que la tuvieron, escuchaba gritos de mujeres en las otras habitaciones. No las conoc√≠a porque no las dejaban comunicarse entre s√≠. Cuando quer√≠an ir al ba√Īo, un miembro (de la red) las acompa√Īaba porque no dejaban que hablaran entre s√≠", se√Īala Aude.

En esa casa, explicó la mujer, sus captores empezaron a sacar a las otras jóvenes, hasta que ella se quedó sola. Le siguieron metiendo hombres para abusar de ella, incluso mientras estaba embarazada.

Posteriormente, al conocer los detalles del caso, Aude supo que los vecinos habían denunciado que escuchaban gritos de una mujer y creían que venían de esa casa. Pero cuando la policía se acercaba, no se oía nada y cuando los agentes tocaban la puerta, nadie salía.

Sin embargo, los gritos persistentes y desesperados de la mujer cuando fue violada mientras estaba en trabajo de parto y cuando perdió al bebé fueron los que finalmente llevaron a encontrarla.

La nota

"Cuando la conocí prácticamente no tenía dientes", rememora Aude.

Mujer Frustrada
El miedo a la deportación está presente en muchos casos de trata no reportados.

La joven contó que cuando no hacía lo que sus captores querían, le sacaban un diente o le arrancaban cabello.

"Por eso es que también tenía baches en su cuero cabelludo".

Tanto LAWA como las autoridades británicas le dieron la ayuda necesaria para su recuperación.

Al principio, recuerda Aude, no levantaba la cabeza si había un hombre cerca. "Estaba completamente traumatizada".

El apoyo no se limitó al área psicológica: "La ayudamos a que le arreglaran los dientes, que volviera a tener su cabello, que las heridas de su cuerpo sanaran, que tuviera una reconstrucción vaginal".

"Ella quería verse como cuando se fue de Colombia. Me mostró una foto y al compararla con la persona que tenía al frente, eran dos personas totalmente diferentes".

Cuando la mujer se sintió un poco mejor, se fue del refugio y dejó una nota:

"Muchas gracias por todo", se leía.

Había decidido volver a Colombia.

***

Cuando conocí a una mujer a quien llamaré Ana, para proteger su identidad, me sorprendió lo joven y llena de vida que se veía.

Barco
Ana llegó a Reino Unido en un ferry. Su puerto de entrada fue Dover, en el sur del país.

"Disc√ļlpeme por llegar tarde, me perd√≠", me dijo con una voz muy dulce y una sonrisa.

Se sentó, tomó un sorbo de café y poco a poco me empezó a contar su historia.

Hab√≠a salido de Sudam√©rica con destino a Inglaterra en la primera d√©cada de 2000. Ten√≠a 18 a√Īos.

Una prima que vivía en Londres la había invitado y ella no dudó en aceptar, quería escapar de un familiar que había abusado sexualmente de ella.

Cuando llegó a Reino Unido, no contaba con el visado necesario y se tuvo que ir a Francia. Allí estuvo unos meses hasta que su prima mandó a un "amigo" a buscarla.

"Apenas me vio, me dijo: Vas a hacer todo lo que yo te diga. Me asusté mucho", me cuenta.

El plan del sujeto era intentar entrar a Inglaterra vía marítima, a través de Dover, ciudad costera del sur del país.

Pasaportes
Esta foto de 2001, muestra tarjetas de identidad, pasaportes y licencias de conducir falsas que fueron encontradas en un operativo policial en Madrid.

"Poco antes de llegar al puesto migratorio, el hombre me dijo que me adelantara, que él se quedaría atrás. Agarró mi pasaporte y me dio otro".

Se trataba de un pasaporte espa√Īol con la foto de Ana.

"Me dijo: Pasa con este dinero y con este pasaporte. Tienes que decir que te llamas as√≠ (y le mostr√≥ el nombre que aparec√≠a en el documento). Apr√©ndete tu nombre completo y la fecha de nacimiento. T√ļ no me conoces, dices que vienes como turista. No voltees. No tartamudees. No te pongas nerviosa. Me quer√≠a morir. No sab√≠a qu√© hacer", me cuenta.

Después de que el agente de inmigración revisó su pasaporte minuciosamente y lo pasó "como cinco veces" por una máquina, la dejó pasar.

Ya en territorio inglés, Ana debió esperar por el hombre que la llevaría a donde estaba su prima.

La deuda

"Ya llegaste", fueron las primeras palabras de su pariente cuando la vio. "Ahora te toca pagarme todo lo que gasté en ti. Te va a tocar empezar a trabajar. Vas a hacer todo lo que yo te diga. Estás en mis manos".

Mujer
De acuerdo con organizaciones que apoyan a mujeres que han sido víctimas de trata, muchas sobrevivientes no quieren denunciar sus casos por miedo a las represalias.

Ana se asustó mucho, no entendía. Me cuenta que se contuvo para no llorar.

Su prima intercambi√≥ unas palabras en ingl√©s con el hombre que la hab√≠a llevado hasta all√°. √Čl le entreg√≥ todos los documentos de la joven y se fue.

"De pronto, del ba√Īo salieron cuatro chicas y se sentaron con nosotras. Mi prima sac√≥ unos tel√©fonos y una libreta y los puso sobre la mesa. Era como si todo hubiese estado escondido".

"Las chicas estaban en sujetador y bikini, con vestiditos muy transparentes, muy maquilladas y con tacones bien altos".

"Pens√©: ¬°Dios ¬Ņqu√© es esto?! y empec√© a temblar".

"Le pregunt√© a mi prima: ¬ŅQu√© pasa?"

"Y me dijo: En esto es en lo que vas a trabajar. Y le dije: Yo no voy a trabajar en esto. Pero me respondi√≥: En esto vas a trabajar hasta que termines de pagar la deuda que tienes conmigo, hasta que pagues el √ļltimo centavo que pagu√© por ti".

Ana no aguantó más y explotó en llanto.

El encierro

Su prima la encerró en una habitación con las otras jóvenes, quienes trataban de tranquilizarla.

"Recuerdo que me hab√≠an dicho que eran de Bolivia, Colombia, M√©xico y Venezuela y que ten√≠an entre 19 y 24 a√Īos".

Mujer
El aislamiento de la víctima es clave para que los tratantes puedan mantener un dominio absoluto sobre ella.

"Yo les preguntaba cómo podían aguantar eso y me decían que no tenían otra opción porque estaban permanentemente encerradas con llave. No tenemos ni dinero, ni papeles, me contaban".

"Afuera, en la puerta, siempre hay un hombre, las ventanas est√°n selladas y tienen rejas, la puerta del patio tiene rejas. No hay forma de escapar", le dijeron.

Esa misma noche vio lo que le esperaba.

"Cuando sonó el timbre, las chicas se pararon rápidamente y se pusieron como en una formación", me cuenta.

Las muchachas escondieron a Ana en el ba√Īo porque le dijeron: "Los hombres aqu√≠ son muy morbosos y si te ven tan joven, seguro te van a agarrar a ti".

"Las chicas intentaban no mostrarme porque no dejaba de llorar. Me explicaban lo que iba a tener que hacer y me decían que debía hacer cosas aunque no quisiera porque si no las hacía los hombres me iban a golpear. Te van a decir que están pagando por ti".

Cada hombre que salía de la habitación le decía a su prima con quién había estado. Cada chica tenía un nombre.

"Tenemos que mostrarte, no podemos esconderte más", le decían a Ana.

Y así sucedió, no pudieron esconderla más. Su propio "infierno" estaba por comenzar.

"Uno tras otro"

Ana recuerda que el primer hombre que le tocó estaba muy borracho y se quedó dormido, el segundo la golpeó porque "yo no me dejaba".

Tr√°fico
Ana recuerda que siempre la transportaban en automóviles.


"No fue la √ļnica vez que me lastimaron, hubo muchas y nunca nos llevaron a un m√©dico. Las chicas me daban cosas para el dolor", cuenta casi a punto de llorar.

"Llegó un momento en que los clientes no miraban a las otras chicas y querían solo conmigo y conmigo. Mi prima las sacó y me quedé sola en esa casa".

"Era hombre detr√°s de hombre, uno tras otro". Muy pocos eran latinos.

"Yo no aguantaba. Yo le decía a mi prima: Ya no puedo más y me decía que le tenía que pagar la deuda".

"Me acuerdo que había una fila de hombres afuera del cuarto. Era una fila enorme, me acuerdo que cuando abrían la puerta del cuarto, yo veía a varios", me dice con un tono de rabia contenida.

"Algunos hombres no usaban protección y si reclamaba me golpeaban. Tenía que aceptar que lo hicieran por donde ellos quisieran".

Ana recuerda que fue llevada a otras casas, siempre custodiada y en automóviles. Y siempre terminaba igual: encerrada.

Victima Frustrada
Muchas víctimas de trata en Reino Unido no hablan inglés.

Y es que de acuerdo con los expertos, esa es una de las estrategias de las redes de explotación sexual: rentar casas por periodos cortos de tiempo para evitar que la policía les haga seguimiento.

Ana vivi√≥ as√≠ "un a√Īo y unos meses" y cuando intent√≥ escapar, la golpearon.

Recuerda que su prima le decía: "Si sales nadie te va a entender, nadie te va a creer".

"No hablaba inglés, no sabía ni qué día era, estaba totalmente perdida", me cuenta.

"No te das cuenta"

Ana pudo salir de esa red en parte porque estableció una relación con un amigo de su secuestradora que no sabía lo que estaba pasando.

Sin darle detalles de por qué no quería ver a su prima, se escapó con él y quedó embarazada.

Mujeres
Ana no quiere que lo que ella vivió le pase a otra joven: "Es que hay muy poca información en nuestros países. (Las mujeres) no se imaginan lo que les puede pasar".

Tras un desmayo, fue llevada al hospital. La condición en la que la encontraron llamó la atención de los doctores y los servicios sociales empezaron a pedirle información y ofrecerle ayuda.

"Me preguntaron por qué tenía todas esas marcas en el cuerpo y no les quería decir. Tenía miedo".

Cuenta que los pastores de una iglesia cristiana evangélica también la ayudaron a salir de "la pesadilla".

Sin embargo, si hay alguien que realmente la "salvó" -me cuenta- fue su hijo.

Se le quiebra la voz y llora: "Me salvó de matarme".

Cuando le pregunto por qué aceptó conversar con BBC Mundo sobre lo que padeció, fija su mirada en un punto, se toma unos minutos y me responde:

"Es que hay muy poca informaci√≥n en nuestros pa√≠ses. (Las mujeres) no se imaginan lo que les puede pasar. Yo era muy joven, no conoc√≠a nada, me dej√© llevar por un sue√Īo, una ilusi√≥n, por escapar de mi realidad".

"Yo lo viví en carne propia. Es un tráfico del que no te das cuentas, te están llevando a sufrir más abusos, más traumas, eso duele mucho".

"Tengo muchas secuelas. Para que yo le est√© contando esto a usted es porque lo he superado un poco. No quisiera que otra ni√Īa pasara por lo que yo pas√© y puede ser que ahora haya m√°s. Es la realidad, cruda, dolorosa".

Trata de personas

"La trata consiste en utilizar, en provecho propio y de un modo abusivo, las cualidades de una persona.

Para que la explotación se haga efectiva los tratantes deben recurrir a la captación, el transporte, el traslado, la acogida o la recepción de personas.

Los medios para llevar a cabo estas acciones son la amenaza o el uso de la fuerza u otras formas de coacci√≥n, el rapto, fraude, enga√Īo, abuso de poder o de una situaci√≥n de vulnerabilidad".

Fuente: Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados, Acnur

El método del novio

Durante 30 a√Īos, LAWA le ha brindado apoyo a mujeres latinoamericanas en Reino Unido.

Organizaciones como LAWA y LAWRS han visto la figura de un supuesto novio de la víctima involucrada en casos de trata.

Novios
Tras 10 a√Īos trabajando en la organizaci√≥n, Yenny Aude estima que en 35% de los casos que ha tenido a su cargo hubo trata.

"Pero ninguna mujer me ha dicho: Fui traficada. Muchas de las que vienen a pedirnos ayuda, llegan por otras razones. Cuando nos empiezan a contar sus historias y les empezamos a hacer preguntas, es que nos damos cuenta que fueron víctimas de trata. Pero ellas no lo reconocen como tal".

Como si se tratara de un eco, Carolina Gottardo, directora de otra organización no gubernamental dirigida a latinoamericanas en Reino Unido, LAWRS (Latin American Womens Rights Service), me indica:

"Ninguna mujer llega a LAWRS diciendo: Soy una víctima de trata. Ellas nunca se ponen ese sello y es porque no tienen información sobre lo que es la trata".

Si a ti te preguntan: ¬ŅT√ļ vienes con este hombre? ¬ŅEste hombre te est√° forzando a algo? Dices que no porque es tu novio"

Yenny Aude, LAWA

"Mi experiencia en los √ļltimos a√Īos me ha demostrado que muchas veces la trata no se da de la manera tradicional. No siempre son forzadas por un extra√Īo o una empresa que les promete el trabajo so√Īado en Europa y cuando llegan les quitan los papeles, las encierran y las obligan a hacer trabajo forzado o a la explotaci√≥n sexual", se√Īala Aude.

"Una forma de tráfico actual, que me impactó mucho en su momento, es el uso de la figura del novio".

P√°gina LAWA
LAWA cuenta con un refugio exclusivo para mujeres latinoamericanas víctimas de violencia de género.

"Imagínate: estás en Brasil, Venezuela o Colombia, y viene este caballero europeo y te conquista. Se hacen amigos y después novios. Pero así como me está enamorando a mí en Venezuela, enamora a otra en México y a otra en Colombia, por ejemplo".

"Y finalmente te dice: Mi amor, ven a visitarme a Inglaterra, yo te pago el pasaje. Cuando la mujer llega invitada por su supuesto novio entra en una situación de tráfico, en la que son obligadas a prostituirse".

"No quieren hablar"

En muchos casos, el "enamorado" desaparece apenas pisan suelo europeo.

"Cuando son liberadas o se escapan y la policía las interroga, ellas hablan del supuesto novio y esa respuesta se puede prestar a una interpretación: Esta inmigrante llegó con una pareja y cayó en la prostitución", indica Aude.

P√°gina LAWRS
LAWRS lleva 30 a√Īos asesorando a mujeres latinoamericanas en Londres en temas relacionados como migraci√≥n y violencia dom√©stica, entre otros.

Y es que esa versión de su historia migratoria: "Vine a visitar a mi novio" o "Llegué con mi novio" no es clasificado como trata.

"Si a ti te preguntan: ¬ŅT√ļ vienes con este hombre? ¬ŅEste hombre te est√° forzando a algo? Dices que no porque es tu enamorado. O si te preguntan: ¬ŅA qu√© viene usted aqu√≠? A reunirme con mi novio, √©l me est√° esperando afuera", explica la experta.

Esa situación no enciende ninguna alarma en el funcionario de inmigración.

Una vez la mujer entiende que ha sido una víctima de trata, es extremadamente difícil hacer que denuncie su caso a las autoridades, indica Aude. "No quieren hablar de eso".

Aeropuerto
Algunas víctimas ingresan a Reino Unido con sus documentos en regla y una vez en el país caen en redes de explotación sexual o laboral y servidumbre, aseguran los expertos.

"Son mujeres que salieron de sus pa√≠ses porque iban a visitar a su novios, incluso a casarse, y la sola idea de contar lo que pas√≥ es impensable. ¬ŅPor qu√©? Porque quieren regresar a sus pa√≠ses. No quiero volver a mi pueblo con el estigma de que fui una mujer traficada o que estuve en la prostituci√≥n, nos dicen".

"Hay muchos casos que simplemente no son reportados", se√Īala la especialista.

"Pero recuerdo uno que s√≠ fue clasificado como trata por la polic√≠a brit√°nica: una brasile√Īa hab√≠a viajado a Portugal con su novio portugu√©s y despu√©s √©l la trajo a Reino Unido".

El hombre se la entregó a unas personas que la metieron en una casa y la obligaron a prostituirse.

"Yo no podía creer que ese hombre me había hecho eso. Había venido a mi pueblo, conoció a mi familia, a mi padres", le decía la joven a Aude.

"Víctimas potenciales"

Tener certeza sobre cu√°ntas mujeres han sido traficadas a Reino Unido es extremadamente dif√≠cil y se vuelve a√ļn m√°s complejo cuando se refiere a las latinoamericanas, no s√≥lo porque muchas sobrevivientes prefieren no denunciar sino porque los casos son dif√≠ciles de detectar por las autoridades.

Manifestacion
En 2010, se celebró una manifestación frente al parlamento británico contra trata de jóvenes con fines de explotación sexual.

Los expertos apuntan a que la trata de latinoamericanos generalmente no se da a una escala comparable con la industria del crimen organizado, sino que en muchos casos se desarrolla de una forma más informal, en la que un conocido de la víctima o un empleador suele estar involucrado.

El Mecanismo de Referencia Nacional (NRM, por sus siglas en inglés: National Referral Mechanism) es el programa con el que cuentan las autoridades británicas para identificar y ayudar a las víctimas de la trata de personas o esclavitud moderna en Reino Unido.

Sus estadísticas se refieren a las "víctimas potenciales de esclavitud moderna" que llegaron a ese programa e incluye casos en proceso de investigación.

Londres
Entre enero y septiembre de 2016, las autoridades británicas reportaron que la mayoría de víctimas potenciales de trata en el país provenían de Albania.

Sin embargo, organizaciones de derechos humanos explican que son casos de personas que han sido referidas a ese programa porque hay suficientes razones para creer que han sido víctimas de trata.

Entre 2014 y septiembre de 2016, el NRM reportó que la mayoría de víctimas potenciales de trata provenían de Albania, Vietnam y Nigeria.

De Am√©rica Latina, se registraron 22 casos: de Bolivia, Brasil, Cuba, Guatemala, Nicaragua, Honduras, M√©xico, Panam√° y Rep√ļblica Dominicana. Y estaban relacionados no s√≥lo con explotaci√≥n sexual, sino con servidumbre dom√©stica y explotaci√≥n laboral.

"Desaparecen"

Juli√°n Ch√°vez Lemos es un abogado que en los √ļltimos 10 a√Īos ha prestado servicios de asesor√≠a legal en materia de inmigraci√≥n y derechos humanos a varios consulados latinoamericanos en el Reino Unido.

Calcula que en ese periodo conoció a unas 15 mujeres que llegaron al país como víctimas de trata.

Casi todas las mujeres que he conocido que han sido víctimas coinciden en un punto: les da miedo decir cuál es su país de origen porque no quieren ser deportadas

Juli√°n Ch√°vez, abogado

"El principal obst√°culo para tener unas estad√≠sticas confiables, en t√©rminos de nacionalidad, (‚Ķ) es que muchas de las latinoamericanas que llegaron al Reino Unido como v√≠ctimas de la trata de blancas lo hicieron con pasaportes falsos (pasaportes europeos). Cuando llegaron a Espa√Īa, Holanda o Francia (tres de los puertos de entrada m√°s usados por los tratantes), sus captores les quitaron sus pasaportes e inmediatamente esas mujeres desaparecieron del mapa. Fueron obligadas a tener identidades falsas con pasaportes de Espa√Īa, Bulgaria, Hungr√≠a".

Aeropuerto
De acuerdo con los expertos, Espa√Īa, Portugal e Italia han sido algunos de los puertos usados por los tratantes para introducir latinoamericanas a Europa.

Por eso, explica Chávez, cuando la policía hace redadas en sitios en los que sospecha que se llevan a cabo actividades ilícitas, las identificaciones que logran incautar son los pasaportes falsos "y eso si los encuentran".

"Casi todas las mujeres que he conocido que han sido v√≠ctimas de trata de personas coinciden en un punto: les da miedo decir cu√°l es su pa√≠s de origen porque no quieren ser deportadas", se√Īala el experto.

"Eso, en parte, responde a la pregunta de por qu√© el n√ļmero de latinoamericanos en las estad√≠sticas es tan bajo. Las cifras con las que se cuentan no necesariamente reflejan la cantidad real".

El vínculo con el narcotráfico

La experiencia de Chávez visitando centros penitenciarios en el Reino Unido y entrevistando a presas le ha permitido darse cuenta que algunas mujeres que fueron víctimas de trata y forzadas a prostituirse, terminaron siendo obligadas a traficar drogas.

Prision
Algunas mujeres que han sido condenadas en Reino Unido por delitos relacionados con narcotráfico fueron víctimas de trata.


"Las mafias de la trata de blancas muchas veces llevan paralelamente el negocio del narcotr√°fico y las mujeres, sin quererlo, terminan siendo mulas".

Uno de los casos que m√°s le ha estremecido es el de una ecuatoriana que actualmente cumple condena en una c√°rcel brit√°nica por narcotr√°fico.

Su familia era muy pobre y acept√≥ US$2.000 d√≥lares de "unas personas" que le prometieron que llevar√≠an a su hija a Espa√Īa a trabajar como empleada dom√©stica. "Hasta firmaron un contrato", recuerda Ch√°vez.

La promesa era un enga√Īo para secuestrar a la joven de 16 a√Īos y meterla en una red de prostituci√≥n.

Primero, la tuvieron en Espa√Īa por unos dos a√Īos, despu√©s la trasladaron a √Āmsterdam, donde permaneci√≥ seis a√Īos, y posteriormente la llevaron a Francia y Alemania. "Siempre estaba acompa√Īada por un guardia (de la red), nunca la dejaban sola".

Paris
Algunas mujeres que cayeron en las manos de redes de trata llegaron o pasaron por Francia antes de entrar a Reino Unido.

Y es que, como le explica a BBC Mundo Youla Haddadin, consejera sobre Tr√°fico de personas de la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos de las Naciones Unidas, "cuando llegan a Espa√Īa ya est√°n en el √°rea de la Uni√≥n Europea y eso hace que su movimiento por el continente sea m√°s f√°cil".

Cuando Ch√°vez conoci√≥ a esa mujer en la c√°rcel, en 2013, ten√≠a 35 a√Īos.

"Me cont√≥ que hab√≠a sido sometida a esclavitud sexual por a√Īos, que tuvo dos abortos y que ten√≠a sida".

La enfermedad hizo que sus captores la empezaran a usar para transportar droga y por eso la arrestaron en Reino Unido.

"Escuela de admisión"

La mayor√≠a de las v√≠ctimas de trata que Ch√°vez ha conocido en Reino Unido pasaron "dos, tres a√Īos, en la esclavitud sexual" en otros pa√≠ses de Europa.

Aeropuerto
En 2016, la polic√≠a espa√Īola desarticul√≥ una organizaci√≥n criminal que captaba mujeres sudamericanas que eran obligadas a ejercer la prostituci√≥n en ese pa√≠s y Francia. Se les promet√≠an trabajos como empleadas dom√©sticas y en supermercados y se les costeaban los gastos del viaje y del tramite de visas.

"Algunas entraron a Inglaterra a través del Eurostar (el servicio de tren que conecta a Francia y Bélgica con Londres) (...) Muchas fueron amenazadas con que si no cumplían las órdenes, sus familias en sus países sufrirían las consecuencias".

Informacion para denunciar
"Con la trata, no hay trato. Den√ļncialo" es el lema de la campa√Īa que la Polic√≠a Nacional de Espa√Īa lanz√≥ en 2015.

"Las que traen al Reino Unido es porque ya han hecho la escuela de admisión en Europa. Cuando las traen a Inglaterra, es como el premio para la mafia. Se traen las más experimentadas, las más fuertes", indica el experto en inmigración.

Sin embargo, "la movida" de la organizaci√≥n lejos de apaciguar los tormentos de estas mujeres, los exacerba a√ļn m√°s.

Mapa
Este mapa muestra el pa√≠s de origen de al menos 1 v√≠ctima de trata detectada en el oeste y en el sur de Europa entre 2012-2014. "Los flujos de trata de personas que se originan en las Am√©ricas representan alrededor de 3% de las v√≠ctimas en el oeste y sur de Europa. La mayor√≠a procede de Sudam√©rica y son principalmente detectadas en Francia y Espa√Īa", indica la ONU.

Algunas de las víctimas de trata que el abogado visitó en las prisiones, que fueron halladas culpables de narcotráfico en Reino Unido, le decían que ser deportadas a sus países de origen era "la pena de muerte".

Pues, aseguraban, "las mafias las encontrarían y les cobrarían no sólo el cargamento de droga que las autoridades les incautaron sino la deuda que habían contraído por venir a Europa".

"Se√Īales"

Andrew Boff es miembro del Partido Conservador e integra la Asamblea de Londres, un órgano electo que "examina las decisiones y acciones" del alcalde de esa ciudad y su gobierno.

Ciudad
Boff indicó en su investigación de 2013: "Una de las comunidades más invisibles en Londres es la comunidad latinoamericana".

En 2013, Boff hizo una investigación sobre la trata de personas en la capital británica: "Shadow City-Exposing human trafficking in everyday London" ("Ciudad a la sombra - Exponiendo la trata de personas en el día a día de Londres") y dedicó un capítulo a los latinoamericanos.

Boff explica que tuvo acceso a información del centro dedicado a los casos de trata de personas en el Reino Unido (UKHTC, por sus siglas en inglés: United Kingdom Human Trafficking Centre) sobre la situación en Londres en 2013 y no encontró referencia a latinoamericanos.

Muchas simplemente terminan traficadas sin darse cuenta

Carolina Gottardo, LAWRS

Tampoco encontró a ciudadanos de la región en la lista de las primeras 20 nacionalidades de adultos, potencialmente víctimas de trata, incluidas en las estadísticas de UKHTC de 2012.

"Sin embargo, evidencia que obtuve de la Polic√≠a Metropolitana muestra que 14 de 124 mujeres -eso es m√°s de 10%- a quienes se les describi√≥ como personas que presentaron se√Īales de trata, en 2011, eran latinoamericanas. No obstante, presentar se√Īales implica que no necesariamente fueron reconocidas como v√≠ctimas de trata", se√Īala el autor.

"En la actualidad, el panorama que dibuja la informaci√≥n de inteligencia no indica que los n√ļmeros de personas v√≠ctimas de trata desde pa√≠ses latinoamericanos a Reino Unido sean elevados. Sin embargo, estamos continuamente construyendo una imagen m√°s clara a medida de que conducimos actividades operacionales. Esto, junto a patrones r√°pidamente cambiantes de migraci√≥n en todo el planeta, se traduce en que la situaci√≥n cambia regularmente".

Agencia Nacional contra el Delito en Reino Unido (NCA, por sus siglas en inglés: National Crime Agency)

"Una realidad que no queremos ver"

La explotaci√≥n sexual no es el √ļnico tipo de trata en el que mujeres latinoamericanas han estado involucradas, como lo muestran las estad√≠sticas y los expertos, tambi√©n son v√≠ctimas de servidumbre dom√©stica y explotaci√≥n laboral.

Buses
Londres es uno de los centros turísticos y financieros del mundo. Miles de personas entran y salen de Reino Unido diariamente.

"De hecho, hay m√°s v√≠ctimas de explotaci√≥n laboral que de explotaci√≥n sexual. Desgraciadamente pasa mucho y muchas simplemente terminan traficadas sin darse cuenta", se√Īala Gottardo.

Por eso, es casi imposible saber cuántas víctimas hay y dónde están.

El caso de la mujer que estremeci√≥ a Aude (el m√°s grave que ha visto en su trabajo en Londres); la experiencia de a√Īos de Ch√°vez en las prisiones brit√°nicas; el testimonio desgarrador de Ana y las mujeres que ha asesorado Gottardo son solo algunos ejemplos de la extensi√≥n de un problema que entre 2012 y 2014 afect√≥, seg√ļn la ONU, a 63.251 personas en 106 pa√≠ses, la mayor√≠a de ellas, mujeres.

Y es que como dice Aude, la trata "es una realidad en nuestra comunidad, en nuestros países. Es una realidad que no queremos ver, que no queremos afrontar. Pero que está ahí".